- España ofrece una enorme variedad de destinos: playas vírgenes, islas, pueblos medievales, montañas, desiertos y ciudades históricas.
- Muchos de estos lugares permiten combinar naturaleza, cultura, gastronomía y alojamientos con encanto para viajes en pareja, familia o amigos.
- Planificar rutas, reservar con antelación y usar mapas y recursos prácticos es clave para aprovechar al máximo cada viaje por España.
Si andas buscando ideas de lugares para visitar en España y ya no sabes qué apuntar en tu lista viajera, ponte cómodo porque aquí vas a encontrar un recopilatorio enorme de rincones espectaculares: playas de agua turquesa, pueblos de cuento, rutas de senderismo increíbles, roadtrips inolvidables y hasta alojamientos que parecen sacados de una película. España está llena de planes chulos, para todos los gustos y bolsillos.
A lo largo de este artículo te propongo más de 30 ideas para viajar por España repartidas por la costa, el interior y las islas: desde casas árbol en mitad del bosque hasta glampings frente al mar, castillos de cuento, desiertos que parecen de otro planeta y montañas que quitan el hipo. Encontrarás propuestas para ir en pareja, con amigos, en familia o incluso en solitario, con recomendaciones de zonas donde dormir, actividades que no deberías perderte y pequeños trucos prácticos para exprimir cada escapada.
1. Costa de Llanes, joya del Cantábrico
La costa asturiana entre Llanes y sus alrededores es uno de esos sitios que hacen que el norte sea un destino top para veranear en España: temperaturas suaves, comida brutal y un paisaje que mezcla acantilados, prados verdes y playas de postal. Convertir Llanes en tu “campamento base” es una idea fantástica para moverte por la zona.
Por aquí te esperan algunas de las playas más bonitas del norte de España: Andrín, Cué, Poo, Toranza o el mirador de Torimbia, donde la combinación de arena clara y aguas limpias es una pasada. Desde Llanes puedes organizar rutas en coche por la costa cantábrica, enlazando calas y miradores, y combinarlas con escapadas hacia el interior de Asturias, donde no faltan pueblos con encanto y montañas espectaculares.
Si te gusta viajar sobre seguro, es muy buena idea llevar preparadas rutas en coche por Asturias, con tiempos de trayecto, paradas clave y recomendaciones de dónde comer, porque hay tanto que ver que se agradece tener un planning para no perderse lo mejor.
2. Mazagón y Doñana, playas infinitas en Huelva
Para unas vacaciones en España con playa, naturaleza y calma, la zona de Mazagón y el entorno de Doñana, en Huelva, es una apuesta ganadora. Aquí te esperan kilómetros y kilómetros de playa virgen, dunas, pinares y atardeceres que parecen de cine, todo con un ambiente mucho más tranquilo que otros puntos masificados del sur.
Las playas de Mazagón se extienden durante casi 40 km de arena dorada, poco construida y perfecta para pasear, tumbarse sin agobios y desconectar. Puedes dedicar una semana o 10 días combinando días de relax con actividades muy especiales como rutas a caballo al atardecer, excursiones en 4×4 por el Parque Nacional de Doñana o una visita a la aldea de El Rocío para probar la gastronomía local en restaurantes tradicionales.
Como alojamiento, apostar por un hotel frente al mar en Mazagón es ideal para olvidarte del coche buena parte del día y centrarte en disfrutar de la playa y de los atardeceres.
3. Alcázar de Segovia, castillo de cuento para grandes y peques
Si buscas un lugar para ir de vacaciones en España con niños que les deje con la boca abierta, el Alcázar de Segovia es un acierto total. Este castillo, encaramado sobre un peñasco y con torres puntiagudas, inspiró parte de la estética de los castillos de Disney, así que imagina la cara de los peques cuando lo vean en directo.
El interior del Alcázar merece la visita por sí solo, pero las mejores vistas del castillo se obtienen desde el mirador del Alcázar y los dos Valles, un punto panorámico perfecto para hacer fotos. En Segovia, además, no puede faltar un paseo por el casco histórico para ver el acueducto y probar la cocina castellana en sus mesones más clásicos.
La ciudad cuenta con alojamientos muy cómodos tanto para familias como para parejas, desde apartamentos amplios hasta antiguos conventos rehabilitados como hoteles con encanto. Combinar historia, buena comida y un alojamiento especial es la fórmula ideal para una escapada de varios días.
4. Islas Cíes y Ons, el paraíso gallego
Las islas Cíes, en la ría de Vigo, están consideradas entre las mejores del mundo y para muchos viajeros son uno de los lugares más impresionantes donde pasar las vacaciones en España. Sus playas de arena blanca y aguas turquesa, unidas a un entorno muy protegido, hacen que la sensación sea totalmente caribeña.
La llegada en ferry desde Vigo es ya toda una experiencia, con la silueta de las islas apareciendo frente a ti. Una buena idea es combinar varias noches en Vigo o su entorno, alojándote en un hotel con vistas al mar, con al menos una noche en el camping de las Cíes para disfrutar de la isla cuando se vacía de visitantes de un solo día. Es importante reservar con mucha antelación tanto el barco como el camping, porque las plazas son limitadas.
Si te apetece alargar el viaje, puedes añadir una visita a la isla de Ons, saliendo en barco desde Bueu. El conjunto de las rías Baixas, con sus pueblos marineros, viñedos y miradores, da juego para una semana completa. Tener a mano rutas por Galicia bien montadas ayuda mucho a organizarte y no dejarte los puntos clave fuera del itinerario.
5. Albarracín, uno de los pueblos más bonitos de España
Albarracín, en la provincia de Teruel, es un pueblo medieval perfecto para una escapada de fin de semana. Sus casas rojizas, las calles estrechas y empedradas y las murallas que lo rodean crean un escenario que parece detenido en el tiempo.
Un plan imprescindible es subir hasta las murallas para disfrutar de una panorámica preciosa del pueblo y del valle. Después, lo ideal es perderse por sus callejones, plazas pequeñas y rincones con encanto, buscando algún restaurant donde probar platos típicos de la zona. Por la noche, el ambiente tranquilo y la iluminación de las calles hacen que pasear sea un auténtico gustazo.
En Albarracín y alrededores hay posadas y alojamientos rurales con mucho encanto, muchos de ellos con vistas al casco histórico o al río, que se convierten en el complemento perfecto para un par de días de desconexión total.
6. Matarraña, la “Toscana española” en Teruel
La comarca de Matarraña, también en Teruel, es un destino cada vez más conocido como la “Toscana española” por sus colinas suaves, campos cultivados, pueblos de piedra y alojamientos rurales con mucho gusto. Es un lugar ideal para un viaje en coche, parando en pueblos y probando productos locales.
En la zona encontrarás hoteles boutique y masías restauradas que recuerdan a los agriturismos italianos, con vistas a viñedos, olivares y bosques. Desde uno de estos alojamientos puedes visitar pueblos como Peñarroya de Tastavíns, Beceite, Valderrobres, La Fresneda, Cretas o Calaceite, todos bastante cerca entre sí, lo que facilita un itinerario tranquilo.
Es una región aún poco masificada, con un potencial brutal para quienes buscan turismo rural auténtico: paseos entre campos, rutas de senderismo suaves, gastronomía de kilómetro cero y un ritmo de vida muy pausado que engancha.
7. Costa Brava, calas turquesas y escapada gourmet
La Costa Brava es uno de los grandes destinos para viajar por España en verano, sobre todo si te gustan las calas pequeñas rodeadas de pinos, el agua transparente y los pueblos costeros con mucho encanto. Es una zona perfecta tanto para viajes románticos como para familias o grupos de amigos.
En función del presupuesto puedes optar por hostales con encanto cerca de las calas, apartamentos con vistas espectaculares o campings muy bien situados, que permiten dormir a buen precio en plena naturaleza. Desde estos puntos tendrás acceso a calas como Aiguablava o rincones más escondidos en los que el mar suele estar cristalino.
Además de las playas, merece la pena combinar el viaje con rutas por los pueblos más bonitos de Cataluña, enlazando villas medievales del interior con pequeños puertos marineros, y aprovechar para disfrutar de la gastronomía catalana, donde el producto local y el marisco tienen un papel protagonista.
8. Islote Areoso, las “Seychelles gallegas”
Frente a la isla de Arousa, en Galicia, se esconde un pequeño tesoro: el islote Areoso, un trocito de arena blanca y rocas redondeadas que recuerda mucho a Seychelles. Y lo dice gente que ha estado allí, así que la comparación no es gratuita.
La manera habitual de llegar es tomar una barca desde la isla de Arousa, contratando una de las empresas locales que realizan el trayecto diariamente. Lo habitual es pasar unas horas en el islote disfrutando de la arena fina y las aguas claras, siempre respetando el entorno, ya que es un lugar muy frágil.
Si quieres redondear la experiencia, puedes alojarte en un glamping en la isla de Arousa, durmiendo en tiendas equipadas con todas las comodidades pero en plena naturaleza, con el mar a pocos pasos. Es uno de esos planes que se recuerdan durante años.
9. Casas árbol en Navarra, dormir entre ramas
Una de las ideas más originales para viajar por España es pasar un par de noches en una casa árbol. En Navarra, en pleno valle verde, encontrarás cabañas elevadas entre los árboles que combinan romanticismo, naturaleza y un punto de aventura infantil que hace mucha ilusión.
Este tipo de alojamiento es ideal para ir en pareja y disfrutar de unos días de desconexión total: desayunos en la terraza suspendida, silencio, rutas suaves por el bosque y noches tranquilas casi sin cobertura. Muy cerca, a menos de una hora, tienes la Selva de Irati, uno de los mejores destinos para ir en otoño por España, con sus hayedos teñidos de naranja y rojo.
Si amplías el recorrido, desde Navarra podrás acercarte a la costa vasca y visitar lugares como Pasajes, Hondarribia, el flysch de Zumaia o incluso San Sebastián, combinando mar y montaña en un mismo viaje.
10. Linares de la Sierra, alma rural en Huelva
Para unas vacaciones con niños en España fuera de la temporada de playa, la Sierra de Huelva es un planazo, y concretamente Linares de la Sierra, un pequeño pueblo escondido en un valle verde, es perfecto para una escapada rural.
Aquí el plan es sencillo y maravilloso: chimenea, paseos, buena chacina ibérica y mucha calma. Las mañanas huelen a pan recién hecho, las tardes invitan a recorrer senderos entre castaños y alcornoques, y el ambiente es tan relajado que parece que el tiempo vaya más despacio.
En los alrededores puedes visitar la gruta de las Maravillas en Aracena, la Peña de Arias Montano, pequeñas cascadas y arroyos, e incluso un pequeño hammam en el propio pueblo, un detalle sorprendente en plena sierra. Además, tienes restaurantes muy reconocidos donde probar lo mejor de la gastronomía serrana.
11. Menorca, el Caribe hecho isla balear
Si tuviera que elegir uno de los mejores lugares para veranear en España, Menorca siempre estaría en los primeros puestos. Sus calas de agua turquesa, muchas de ellas accesibles sólo caminando un buen rato, son lo más parecido al Caribe que vas a encontrar sin salir del país.
Calas como Escorxada o Trebalúger, con senderos que requieren entre 30 y 40 minutos de caminata, suelen estar bastante tranquilas y con un agua espectacular. A esto súmale atardeceres desde miradores naturales o desde la famosa Cova d’en Xoroi, el Monte Toro como techo de la isla, faros como el de Favaritx y rutas en kayak bordeando calitas secretas.
Menorca no es un destino especialmente barato, así que conviene reservar alojamiento y coche de alquiler con mucha antelación si quieres encontrar buenos precios. Organizar una ruta de 7 días para recorrer diferentes zonas de la isla te permitirá conocer tanto las playas del sur, más caribeñas, como las del norte, más salvajes.
12. Cabo de Gata, playas vírgenes y precios ajustados
Para unas vacaciones baratas en España junto al mar, el Cabo de Gata, en Almería, es una de las mejores opciones. Es un parque natural con paisajes volcánicos, calas casi desérticas y pueblos blancos con mucho encanto, donde aún es posible encontrar precios razonables.
Playas como los Escullos, el arrecife de las Sirenas, la playa de los Muertos o pequeñas calas escondidas ofrecen aguas transparentes y un entorno muy poco construido. Es un lugar perfecto para quienes buscan bañarse en sitios tranquilos, hacer snorkel, caminar por senderos costeros y disfrutar de cielos muy limpios por la noche.
Lo ideal es dedicar entre 5 y 10 días para recorrer la zona con calma, usando San José como base principal. Desde allí puedes moverte a diferentes playas, explorar miradores, probar chiringuitos con pescadito y apuntarte a actividades como kayak o rutas en barco.
13. Picos de Europa y el refugio de Áliva
Si buscas lugares de España para relajarse en plena naturaleza, los Picos de Europa son un tesoro. Entre sus muchas rutas y refugios destaca el de Áliva, al que se llega combinando el teleférico de Fuente Dé con una caminata de menos de una hora entre montañas.
El entorno del refugio es espectacular: picos escarpados, praderas verdes y cielos despejados que se tiñen de colores increíbles al amanecer y al atardecer. Aquí no hay grandes lujos, pero sí comida casera, ambiente montañero y mucha paz, lo que convierte la estancia en una experiencia muy auténtica.
Para completar el viaje, puedes montar rutas en coche por Cantabria que incluyan otros valles, miradores y pueblos tradicionales, encajando siempre una noche o dos en Áliva para vivir la montaña desde dentro.
14. Serranía de Ronda, pueblos blancos y paisajes de vértigo
La Serranía de Ronda, en Málaga y alrededores, es una de las zonas más bonitas de Andalucía. Ronda, con su impresionante tajo y el puente nuevo, es la estrella, pero los pueblos blancos de la sierra y las experiencias que ofrece el entorno hacen que el viaje sea completísimo.
En el área encontrarás pueblos como Genalguacil, Alpandeire, Júzcar o Benamahoma, cada uno con su personalidad, además de lugares tan curiosos como la cueva de la Pileta, con arte rupestre y una visita a la luz de candiles. También puedes vivir experiencias diferentes como visitar de cerca una ganadería de toros bravos o hacer una vía ferrata en el propio Tajo de Ronda si te va la adrenalina.
Para dormir, los paradores y casas palacio del centro de Ronda son una opción fantástica si quieres combinar vistas espectaculares con comodidades y buena ubicación para moverte a pie por el casco histórico.
15. Una semana por la costa vasca
El País Vasco es un destino perfecto para un viaje de 7 días en verano, combinando ciudad, costa y pueblos pesqueros. Un itinerario muy apañado puede incluir noches en Bilbao, San Sebastián y Vitoria, aprovechando la buena conexión entre ellas.
En San Sebastián te esperan la playa de la Concha, el Palacio de Miramar y los barrios con más ambiente, además de excursiones cercanas a Pasajes, Hondarribia o el flysch de Zumaia, donde los acantilados dibujan capas geológicas impresionantes. En Bilbao, la visita al Guggenheim, un paseo por el casco viejo y la subida en funicular a Artxanda son imprescindibles, sin olvidar las rondas de pintxos.
Durante el viaje es muy recomendable acercarse a Gaztelugatxe, el famoso islote unido a tierra por una escalinata, y completar el recorrido disfrutando de la gastronomía vasca, donde es difícil comer mal.
16. Parador de Tejeda, “sobre las nubes” en Gran Canaria
En el corazón de Gran Canaria se encuentra uno de los alojamientos con mejores vistas de España: el Parador de Tejeda, en plena caldera volcánica y con el Roque Nublo al fondo. Es un lugar perfecto para quienes buscan calma, buenas instalaciones y paisajes inolvidables.
Desde aquí podrás recorrer carreteras panorámicas, hacer rutas sencillas o algo más exigentes y disfrutar de amaneceres y atardeceres sobre un mar de nubes que se queda grabado en la memoria. Además, al estar lejos de las zonas de turismo masivo de playa, los precios suelen ser bastante competitivos para la calidad que ofrece.
Es un destino ideal tanto para escapadas románticas como para viajes tranquilos lejos de las multitudes, y conviene reservar con bastante antelación, ya que su fama ha crecido mucho en los últimos años.
17. La Palma, senderismo entre volcanes y nubes
La isla de La Palma, en Canarias, rompe con el tópico de que el archipiélago es sólo playa. Aquí lo que manda es la montaña, los volcanes, los bosques y los miradores donde las nubes se deslizan por los barrancos como una cascada blanca.
Entre sus rutas más conocidas están la cascada de colores, la ruta de los volcanes o los senderos por la Caldera de Taburiente, además del mirador de los Andenes, junto al Roque de los Muchachos, donde los atardeceres son de otro mundo. Es una isla perfecta para quienes disfrutan caminando y no tienen problema en madrugar para aprovechar el día.
Con una semana tendrás tiempo de sobra para combinar rutas de senderismo exigentes con paseos más relajados, un par de días de playa o piscina y visitas a pequeños pueblos, todo alojándote en apartamentos cómodos o pequeños hoteles con encanto.
18. Camino de Santiago desde Sarria, 5 días inolvidables
Si lo que buscas es un viaje barato por España con mucho significado, hacer el tramo del Camino de Santiago desde Sarria es una idea fantástica. Son unos cinco días caminando por la Galicia más verde, entre bosques, aldeas, prados y pequeñas iglesias.
El recorrido clásico se reparte en etapas como Sarria-Portomarín, Portomarín-Palas de Rei, Palas de Rei-Arzúa, Arzúa-O Pedrouzo y O Pedrouzo-Santiago, con distancias entre los 19 y casi 30 km. Al completar este tramo consigues la Compostela, el certificado del peregrino, que se convierte en un recuerdo muy especial.
Los alojamientos suelen ser albergues, pensiones y pequeñas casas rurales, con precios ajustados y ambiente muy social, lo que hace que el presupuesto general del viaje sea bastante bajo. Si añades un día en Santiago de Compostela y otro para acercarte a las Cíes desde Vigo, el plan queda redondo.
19. Ruta por Andalucía, sur a lo grande
Andalucía es una de las regiones con más lugares para ir de vacaciones en España: playas, ciudades monumentales, pueblos blancos, parques naturales, desiertos, montañas nevadas… Lo difícil aquí es elegir sólo unos pocos sitios, por lo que una ruta de 15 días en coche se convierte en la opción ideal.
En dos semanas puedes encajar ciudades como Sevilla, Córdoba, Granada o Málaga, combinar costa atlántica y mediterránea, incluir pueblos de sierra como los de Cádiz o Málaga y sumar experiencias tan variadas como visitar la Alhambra, pasear por el casco histórico de Sevilla o relajarte frente al mar en la Costa de la Luz.
Lo más práctico es seguir itinerarios ya probados, con plannings detallados que indiquen distancias entre puntos, sugerencias de dónde dormir y dónde comer, para evitar pasar más tiempo en la carretera del necesario y disfrutar al máximo de cada parada.
20. Ribeira Sacra, miradores y monasterios en Galicia
La Ribeira Sacra, en el interior de Galicia, es un destino espectacular para una escapada de 4 días o incluso una semana. El paisaje de cañones fluviales, viñedos en terrazas imposibles, monasterios y miradores impresiona desde el primer minuto.
Un gran punto de partida es alojarse en el antiguo monasterio convertido en parador de Santo Estevo, con mucha historia y una ubicación perfecta para explorar la zona. Desde allí no puedes perderte miradores como Vilouxe, Cividade, la llamada “mirada mágica” o los balcones de Madrid, además de algún paseo en barco por el río para ver los viñedos desde abajo.
El viaje se completa con rutas por pueblos cercanos, visitas a bodegas y experiencias culturales que muestran la tradición gallega en esta comarca tan especial.
21. Belchite, memoria histórica y rutas nocturnas
El Pueblo Viejo de Belchite, en Zaragoza, es uno de esos lugares que invitan a reflexionar. Sus ruinas, fruto de la Guerra Civil, se conservan como testimonio de lo que ocurrió y sólo se pueden visitar mediante recorridos guiados.
Durante el día, las visitas te llevan por iglesias derruidas, plazas, calles y fachadas que aún se mantienen en pie. Por la noche, se organizan rutas centradas en sucesos curiosos y fenómenos supuestamente paranormales, ya que en la batalla murieron miles de personas y el lugar ha generado muchas leyendas.
Lo mejor es alojarte en algún hotel rural cercano a Belchite, a poca distancia en coche, para disponer de comodidad y servicios sin tener que dormir en el propio pueblo en ruinas.
22. Guadix, la “Capadocia española” y vuelo en globo
Guadix, en la provincia de Granada, ofrece un paisaje de cárcavas y badlands que recuerda muchísimo a Capadocia, especialmente visto desde el aire. Aquí puedes vivir una experiencia muy parecida haciendo un vuelo en globo sobre los desiertos cercanos al amanecer.
La zona es famosa también por sus casas cueva, excavadas en la roca, que mantienen una temperatura muy estable todo el año y en las que muchos alojamientos rurales han sabido crear espacios muy acogedores. Dormir literalmente bajo tierra, pero con todas las comodidades, es algo que se recuerda.
Este viaje se puede combinar fácilmente con unos días en Granada capital, visitando la Alhambra, el Albaicín, el Sacromonte y otros puntos emblemáticos, siguiendo rutas de 2 o 3 días ya trazadas para no perderte nada importante.
23. Amanecer en el Teide, Tenerife en versión aventurera
Subir al Teide para ver salir el sol desde la cumbre es una de las experiencias más impresionantes que puedes vivir en España. El plan habitual es iniciar la ruta desde Montaña Blanca, dormir en el refugio de Altavista y, de madrugada, completar el último tramo hasta la cima con frontal, justo a tiempo para ver el amanecer.
Desde la cumbre se ve la enorme sombra del Teide proyectándose sobre el océano, un espectáculo que justifica de sobra el esfuerzo. Después de estos dos días de montaña, puedes dedicar otros 3 o 4 a recorrer la isla de Tenerife: acantilados de Los Gigantes, kayak o avistamiento de cetáceos en la costa, baños en piscinas naturales como las de Garachico o senderos por barrancos como el del Infierno (con reserva previa).
Alojarte en hoteles bien situados en el norte o en el sur te permitirá combinar montaña, playa, gastronomía y pueblos con encanto sin grandes desplazamientos diarios.
24. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Los valles del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido son uno de los tesoros naturales del Pirineo aragonés. Es un destino perfecto tanto para verano, cuando los prados están verdes y el agua corre con fuerza, como para otoño, cuando los bosques se tiñen de tonos cálidos.
Una de las rutas estrella es la excursión a la Cola de Caballo, siguiendo el valle de Ordesa aguas arriba, pasando por cascadas y miradores que impresionan a cada paso. Aunque es una caminata larga, el desnivel es progresivo y la recompensa final merece la pena.
En los alrededores encontrarás apartamentos y hostales con vistas al valle, algunos muy económicos, ideales para estancias de varios días en las que puedas combinar rutas exigentes con paseos más cortos y momentos de relax.
25. Formentera, relax absoluto en el Mediterráneo
Formentera es otro de los grandes paraísos de playa que tenemos en España, con un mar de tonos azules casi irreales y arenas blancas muy finas. Aunque es una isla, es posible llegar en ferry desde Denia e incluso embarcar el coche, lo que facilita moverse luego por el territorio.
La idea para disfrutarla al máximo es pasar al menos una semana recorriendo calas y rincones, ajustando el presupuesto a tu alojamiento: desde hoteles sencillos con buena relación calidad-precio hasta opciones más exclusivas. Las carreteras son cortas y muchas playas se alcanzan en pocos minutos de moto o coche.
Es un destino ideal para desconectar, hacer vida de playa, ver atardeceres y olvidarse del reloj, con un ambiente mucho más tranquilo que otras islas más fiesteras.
26. Ribadeo y la playa de las Catedrales
Ribadeo, en la frontera entre Galicia y Asturias, es un punto fantástico para establecer tu base y recorrer una de las franjas costeras más bonitas del norte. El estuario del Eo le da un aire muy especial, con vistas amplias y un entorno muy cuidado.
A poca distancia tienes playas como Penarronda, Lóngara y, por supuesto, la famosísima playa de las Catedrales, donde los arcos y acantilados de roca dibujan un paisaje único (es necesario reservar para bajar a la arena en verano y en determinadas épocas). Hacia el interior, puedes acercarte a pueblos como Taramundi o As Veigas, donde el verde lo ocupa todo.
Un buen alojamiento frente al estuario convierte esta escapada en una semana completa de mar, naturaleza y pequeñas excursiones entre Galicia y Asturias.
27. Bardenas Reales, desierto navarro de otro planeta
Las Bardenas Reales, en Navarra, ofrecen un paisaje semidesértico que rompe por completo con la imagen típica verde del norte de España. Formaciones arcillosas, mesetas erosionadas y chimeneas de roca dan la sensación de estar en la Luna o en un escenario de película del oeste.
El icono de la zona es Castildetierra, una curiosa torre erosionada, pero lo mejor es dedicar un día entero a hacer rutas a pie o en bici por los diferentes sectores del parque. La ruta circular al Piskerra es una de las más bonitas, aunque sólo está abierta entre agosto y mediados de febrero por motivos de protección de la fauna.
Para completar la experiencia puedes alojarte en apartamentos en Tudela o, si te apetece algo especial, en alojamientos de diseño con habitaciones acristaladas en mitad de la nada, perfectas para ver las estrellas desde la cama.
28. Rutas por los pueblos más bonitos de España
Si lo que te va es el turismo rural puro y duro, una de las mejores ideas es encadenar varios de los pueblos más bonitos de España en forma de ruta. Puedes centrarte en una zona concreta (por ejemplo, Andalucía, Cataluña, Extremadura o el norte) o combinar varias si tienes más días.
La clave está en llevar un itinerario bien armado con distancias entre pueblos, tiempos de conducción, mapas offline y recomendaciones de restaurantes y alojamientos, para no perder tiempo improvisando ni quedarte sin sitio donde dormir en plena temporada alta. De este modo, cada día puedes dedicarte a pasear por cascos históricos, probar productos locales y dormir en casas rurales con encanto.
Es un tipo de viaje perfecto para quienes disfrutan del ritmo lento, los paisajes de campo, los amaneceres silenciosos y los paseos al atardecer por calles empedradas.
29. Lagos de Colomers, Pirineo catalán de postal
En el Valle de Arán, en el Pirineo catalán, se encuentra uno de los conjuntos de lagos glaciares más espectaculares de España: los lagos de Colomers. Es un destino perfecto para quienes disfrutan del senderismo entre montañas, con paisajes de alta montaña muy accesibles en verano.
La ruta por el circo de Colomers permite ir enlazando lago tras lago, rodeados de picos y praderas, con opciones más cortas o más largas según el nivel físico de cada uno. Es importante llevar buen calzado, agua y algo de abrigo, incluso en pleno verano, ya que la meteorología puede cambiar rápido.
Para alojarse, la zona cuenta con hoteles de montaña y pequeños alojamientos familiares, perfectos para descansar después de una jornada de caminata y preparar la siguiente excursión por el valle.
30. Paradores de Toledo y Cuenca, ciudades con mucha historia
Toledo y Cuenca son dos de las ciudades históricas más bonitas de España, y una escapada combinando ambas es un plan de 5 días muy completo. Cada una tiene su propio carácter, pero ambas comparten cascos antiguos declarados Patrimonio de la Humanidad y unos paradores con vistas espectaculares.
En Toledo, además de recorrer sus calles medievales, sinagogas, iglesias y miradores sobre el Tajo, es muy recomendable apuntarse a una ruta nocturna de misterio, ya que la ciudad está llena de leyendas y curiosidades. En Cuenca, no puedes dejar de ver las Casas Colgadas, la catedral y los miradores sobre la hoz.
Un día extra te permitirá acercarte a la “Ruta de las Caras” y al nacimiento del río Cuervo, completando el viaje con un toque de naturaleza antes de volver a casa.
31. Las dos Zaharas de Andalucía: sierra y mar
Un plan de verano muy original en España es combinar dos pueblos andaluces que comparten nombre pero ofrecen experiencias distintas: Zahara de la Sierra, en Cádiz, y Zahara de los Atunes, en la costa atlántica gaditana.
En Zahara de la Sierra te esperan calles encaladas, miradores sobre el pantano y un ambiente de pueblo blanco auténtico, ideal para alojarte en un hotel rural con vistas y hacer rutas cortas por la sierra. Es el lugar perfecto para unos días de fresquito de interior en pleno verano.
Después, puedes bajar a Zahara de los Atunes para rematar el viaje a pie de playa, con largos arenales de agua turquesa, la duna de Bolonia a un paso y un ambiente relajado donde no falta el buen pescaíto. Entre apartamentos frente al mar y hoteles sólo adultos, la oferta de alojamiento permite adaptar el viaje a tu presupuesto y estilo.
Con todos estos lugares para visitar en España, desde islas de aguas turquesas hasta montañas, desiertos, pueblos medievales y rutas históricas, queda claro que el país ofrece opciones para todos los gustos, épocas del año y presupuestos: sólo necesitas decidir si te apetece más playa, campo, aventura, cultura o un mix de todo, elegir tu zona favorita y empezar a montar tu próximo viaje con calma para disfrutarlo al máximo.
Qué necesitas para organizar bien estos viajes por España
Para aprovechar al máximo cualquiera de estos destinos conviene apoyarse en algunos recursos clave: mapas con coordenadas de todos los puntos que quieres visitar, herramientas para seguir las rutas incluso sin cobertura y una mínima planificación de alojamiento y transporte.
También es muy recomendable valorar un seguro de viaje aunque te muevas dentro de España, porque no sólo cubre temas médicos, sino también cancelaciones, pérdidas de equipaje o incidentes con el coche de alquiler. Comparar pólizas actualizadas te ayudará a elegir la que mejor se adapte a tu tipo de viaje.
Por último, puede venirte de lujo aprovechar descuentos en transporte, alojamientos, seguros o incluso cruceros, que te permitan estirar el presupuesto sin renunciar a buenos hoteles o actividades especiales. Y si sigues a creadores de contenido especializados en viajes por España, tendrás siempre nuevas rutas e ideas para seguir ampliando tu lista de escapadas.