- Hiroshima es una base perfecta para explorar el mar Interior de Seto con excursiones de día en tren, tranvía y ferry.
- En menos de dos horas se accede a islas icónicas como Miyajima, puertos históricos, castillos y ciudades de sake.
- La red de shinkansen permite escapadas más largas a lugares como Kioto, Himeji, Naoshima o Fukuoka en una sola jornada.
- Combinando pases JR y buena planificación de horarios se puede ver mucho sin cambiar de alojamiento constantemente.

Hiroshima es mucho más que un alto en el camino hacia Miyajima: la ciudad y todo el mar Interior de Seto forman una zona perfecta para instalar tu base y encadenar varias excursiones de día muy variadas, combinando historia, naturaleza, gastronomía y pequeñas ciudades con muchísimo encanto.
Si organizas bien los tiempos y aprovechas la excelente red de trenes, tranvías, ferris y autobuses, podrás descubrir puentes históricos, islas de arte, puertos pesqueros de película, castillos, templos escondidos, bodegas de sake o rutas en bici frente al mar, sin necesidad de hacer y deshacer maletas a cada rato.
Qué se considera una buena excursión de día desde Hiroshima
Cuando se habla de excursiones de un día desde Hiroshima, el truco está en no pasarse con las distancias. Como referencia práctica, muchos viajeros intentan no superar las 2 horas de trayecto en tren por sentido, para no convertir el día en una maratón ferroviaria. Aun así, si te apetece «estirar» un poco más el radio, siempre puedes hacerlo, sobre todo si se trata de trayectos cómodos en shinkansen.
No todas las escapadas ofrecen el mismo nivel de cosas que ver ni requieren el mismo tiempo: algunas se disfrutan en medio día y se pueden combinar (por ejemplo, Fukuyama y Tomonoura), mientras que otras piden jornada completa porque tienen museos, paseos o templos suficientes como para estar horas pateando sin mirar el reloj.
Como punto de partida lógico vamos a tomar la estación JR Hiroshima, donde paran los trenes bala de la línea Sanyo Shinkansen y donde se concentran varias líneas de tranvía urbano. La zona está en plena renovación, con estación de tranvías modernizada, áreas de taxis y una nueva estación de autobuses en desarrollo, por lo que es muy cómoda como «km 0» de tus salidas.
En cada excursión conviene que revises en Google Maps horarios y combinaciones desde tu hotel concreto, ya que la guía clásica suele tomar la estación central como referencia, pero tal vez a ti te compense salir desde otra parada o usar tranvía + tren en lugar de ir caminando hasta JR Hiroshima.
Para abaratar costes existen varios pases de tren muy útiles: además del JR Pass nacional, tienes opciones regionales como JR West All Area Pass, Kansai Hiroshima Area Pass, Sanyo-San’in Area Pass, Hiroshima-Yamaguchi Area Pass, Okayama Hiroshima Yamaguchi Area Pass o Setouchi Area Pass. Cada uno cubre áreas y líneas distintas, así que merece la pena comparar según tu ruta completa por Japón.
Miyajima: el torii flotante y mucho más
Miyajima es la excursión estrella desde Hiroshima y prácticamente un imprescindible. La isla, cuyo nombre oficial es Itsukushima, forma parte de las llamadas «tres vistas más bellas de Japón» y debe su fama al imponente torii rojo que, con la marea alta, parece flotar sobre el mar frente al santuario.
El Santuario de Itsukushima, Patrimonio de la Humanidad, está construido sobre pilares de madera sobre la misma bahía, de forma que el paisaje cambia muchísimo entre marea baja y marea alta. Aquí el ambiente es muy especial, con pasarelas, salones y vistas al torii que convierten cada rincón en una postal.
Más allá del santuario, la isla invita a pasear por las calles Omotesando y Machiya, llenas de tiendecitas y puestos donde probar ostras a la brasa, los dulces momiji manju o uno de los okonomiyaki más populares de la zona. No faltan los ciervos que se pasean libremente, similares a los de Nara, que aportan un punto muy pintoresco al conjunto.
Si te apetece estirar las piernas, el monte Misen ofrece senderos y vistas espectaculares del mar Interior de Seto. Puedes subir caminando o combinando teleférico y tramos a pie, y rematar el día explorando el tranquilo callejón Yamabe, una zona menos masificada y con mucho encanto.
- Tiempo recomendado: lo ideal es dedicar el día entero e incluso plantearse dormir en la isla en un ryokan, pero si vas justo, una excursión de día completo desde Hiroshima ya cunde muchísimo.
- Cómo llegar: tren local JR Sanyo desde Hiroshima hasta Miyajimaguchi (unos 25 minutos, incluido en JR Pass) y luego ferry (10 minutos). Hay dos compañías de ferry, una de ellas incluida en el pase JR. Al entrar en la isla se abona una pequeña tasa turística.
- Estación de referencia: Miyajimaguchi (宮島口駅).
- Duración total del desplazamiento: alrededor de 45 minutos por trayecto.
Iwakuni y el puente Kintai-kyo
Iwakuni es famosa por el puente Kintai-kyo, una joya de la ingeniería del periodo Edo. Se trata de un puente de madera de cinco arcos que cruza el río Nishiki, creado con un sofisticado sistema de ensamblajes sin apenas clavos visibles, y considerado uno de los puentes históricos más fotogénicos del país.
La visita no se queda en la foto del puente: al cruzarlo llegarás a un parque con varios museos y zonas verdes muy agradables. Desde allí parte un teleférico que asciende hasta el castillo de Iwakuni, una pequeña fortaleza reconstruida en lo alto de una colina, desde la que se contemplan vistas panorámicas del río y las montañas.
Iwakuni encaja muy bien como parada de medio día, ya sea como excursión específica desde Hiroshima o como escala de camino hacia Fukuoka, Kokura o Shimonoseki, aprovechando que la línea Sanyo Shinkansen pasa relativamente cerca.
- Tiempo recomendado: medio día, o algo más si quieres recorrer con calma los museos y subir al castillo.
- Cómo llegar: tren local JR Sanyo hasta Iwakuni (unos 50 minutos, incluido en JR Pass) y después autobús (unos 15 minutos) hacia la zona del puente. Alternativamente, shinkansen hasta Shin-Iwakuni (15 minutos, incluido), a costa de un trayecto posterior en autobús algo más largo.
- Estaciones de referencia: Iwakuni (岩国駅) y Shin-Iwakuni (新岩国駅).
- Duración aproximada: alrededor de una hora total desde Hiroshima.
Kure: historia naval y submarinos
Si te atrae la historia marítima, Kure es tu sitio. Este puerto fue uno de los centros navales más importantes de Japón y hoy alberga museos espectaculares dedicados a la marina y a la ingeniería naval.
La gran estrella es el Museo Yamato, donde podrás ver una réplica a escala 1:10 del famoso acorazado Yamato, el más grande jamás construido. Maquetas, piezas originales y explicaciones técnicas ayudan a entender hasta qué punto esta ciudad vivió volcada al mar y a la industria militar.
Justo enfrente se sitúa el Museo de la Fuerza Marítima de Autodefensa, cuyo gran reclamo es el submarino Akishio, visitable por dentro. También se exhibe el sumergible de investigación profunda Shinkai, ideal para quien tenga curiosidad por la exploración de grandes profundidades.
Fuera de la zona portuaria tampoco falta interés: el Museo Conmemorativo Irifuneyama incluye la antigua residencia del comandante jefe del distrito naval y la casa de descanso del famoso almirante Togo. Y cuando aprieta el hambre, Kure se luce con su curry de estilo naval y su reimen (fideos fríos), dos especialidades muy populares.
Los fans del manga y el anime reconocerán rincones de la ciudad, ya que Kure aparece en la película «En este rincón del mundo» (Kono Sekai no Katasumi ni) y en la franquicia KanColle, lo que ha generado eventos, merchandising y rutas temáticas.
- Tiempo recomendado: un día completo si quieres visitar varios museos; medio día si te centras solo en la zona portuaria.
- Cómo llegar: tren local de la línea JR Kure (incluida en JR Pass) o ferry desde Hiroshima Port (accesible con el tranvía, línea 1). El ferry no entra en los pases JR.
- Estaciones y puertos de referencia: Kure (呉駅) y puerto de Kure.
- Duración aproximada: entre 30 y 45 minutos en tren desde Hiroshima.
Onomichi: templos, cuestas y gatos
Onomichi es una ciudad costera con un aire nostálgico muy marcado, conocida por su «paseo de los templos»: un itinerario que serpentea por la ladera entre decenas de templos, callejuelas empedradas y viejas casas de madera.
El recorrido entre templos combina escaleras, callecitas estrechas y miradores, con vistas al mar Interior de Seto y a los puentes que conectan las islas de la ruta ciclista Shimanami Kaido. Es un lugar ideal para caminar sin prisas, hacer fotos y encontrarse con gatos que parecen haberse adueñado del barrio alto.
Si eres de buen comer, no dejes pasar el ramen de Onomichi, una variante local muy conocida por su caldo sabroso y su capa de grasa que flota en la superficie, perfecta para recargar energía después de tanta subida y bajada.
- Tiempo recomendado: un día completo para disfrutar de templos, miradores y ambiente.
- Cómo llegar: combinación habitual de shinkansen hasta Fukuyama y luego tren local JR hasta Onomichi (incluidos en JR Pass). Alternativamente, shinkansen hasta Shin-Onomichi más autobús al centro, o tren local directo desde Hiroshima (más lento, pero sin cambios).
- Estaciones de referencia: Onomichi (尾道駅) y Shin-Onomichi (新尾道駅).
- Duración aproximada: entre 45 minutos y 1 hora y media, según combinación elegida.
Okunoshima y Tadanoumi: la isla de los conejos
Okunoshima es famosa por sus conejos en libertad, que se acercan sin miedo a los visitantes. Pasear por la isla es cruzarse a cada paso con pequeños grupos de conejos que husmean en busca de comida y convierten la visita en una experiencia muy curiosa, sobre todo si viajas con niños.
Pero la isla también tiene una cara histórica mucho más seria: durante la Segunda Guerra Mundial fue una instalación secreta de producción de armas químicas, y hoy pueden visitarse ruinas de edificios, almacenes y un pequeño museo que explica este pasado oscuro.
Además de los conejos y los restos de la antigua fábrica, Okunoshima ofrece senderos sencillos hasta la parte alta de la isla, con panorámicas fantásticas del Parque Nacional de Setonaikai. Conviene llevar calzado cómodo y agua, porque aunque las rutas no sean duras, se agradece ir preparado.
Al ir o volver, merece la pena dedicar un ratito a Tadanoumi, el pequeño puerto desde el que sale el ferry a Okunoshima. Aunque es diminuto, tiene algún rincón agradable para pasear antes de subir al tren de regreso.
- Tiempo recomendado: medio día si vas a lo básico (conejos + paseo principal), o día completo si te detienes en los senderos y en todos los puntos históricos.
- Cómo llegar: shinkansen hasta Mihara y trasbordo a tren local hasta Tadanoumi. Desde allí se toma el ferry hacia Okunoshima.
- Estaciones y puertos de referencia: Tadanoumi (忠海駅) y puerto de Okunoshima (大久野島港).
- Duración aproximada: alrededor de 1 hora y media por trayecto.
Saijo: bodegas de sake en serie
Saijo es uno de los grandes centros productores de sake de Japón, y lo mejor es que buena parte de sus destilerías históricas se concentran en una sola calle de ambiente tradicional, con chimeneas y edificios de madera que recuerdan al periodo Edo.
Aunque no seas muy de alcohol, el paseo entre bodegas es una maravilla, porque muchas permiten visitas, pequeñas catas o al menos entrar a sus tiendas para ver las botellas y productos derivados. En temporada de eventos, la zona se llena de visitantes japoneses catando y comprando cajas enteras.
Cerca de la estación también hay templos y santuarios agradables para completar la ruta, perfectos para pasear un rato antes o después de la calle de las destilerías, sobre todo si quieres compensar tanta cata con un poco de calma.
- Tiempo recomendado: un día completo si quieres visitar varias bodegas y probar diferentes estilos, o medio día si te limitas a pasear y a entrar en un par de ellas.
- Cómo llegar: tren local de la línea principal Sanyo (la convencional, no el shinkansen).
- Estación de referencia: Saijo (西条駅; en algunos textos aparece erróneamente con otro kanji, revisa que sea la estación correcta en el mapa).
- Duración aproximada: unos 35 minutos desde Hiroshima en tren local rápido.
Takehara: la pequeña Kioto de la costa
Takehara conserva uno de los distritos históricos más bonitos de la región, hasta el punto de que muchos la apodan la «pequeña Kioto». Sus calles empedradas, casas de comerciantes del periodo Edo y antiguas residencias vinculadas a la producción de sal y sake crean un ambiente increíblemente fotogénico.
El casco antiguo es perfecto para deambular sin prisa, entrando en antiguas mansiones, templos en las colinas cercanas y pequeños talleres de artesanía de bambú. En muchos rincones parece que el tiempo se hubiera detenido, y la afluencia de turistas es muy inferior a la de Kioto o Kanazawa.
La gastronomía local también tiene su punto, con platos como el gyohan o el kawara soba, unos fideos servidos sobre una teja caliente que llaman mucho la atención al verlos salir de cocina.
- Tiempo recomendado: día completo, llegando a cenar sin problema de vuelta en Hiroshima.
- Cómo llegar: tren local de la línea JR Kure hasta Takehara y luego paseo a pie hasta el distrito histórico.
- Estación de referencia: Takehara (竹原駅).
- Duración aproximada: alrededor de 1 hora y media.
Fukuyama: castillo junto al shinkansen
Fukuyama es una ciudad que muchos trenes bala cruzan sin que el viajero repare en ella, pero que es perfecta para una escapada corta, porque su castillo se encuentra literalmente pegado a la estación, ideal para una visita rápida.
El recinto del castillo de Fukuyama ofrece un bonito ejemplo de arquitectura fortificada, con un interior renovado y, sobre todo, con un sello (shuin) que forma parte de la lista de los 100 principales castillos de Japón, muy buscado por los aficionados a coleccionar estos sellos.
La ciudad también alberga templos y santuarios interesantes, como el santuario Fukuyama Hachimangu, situado detrás del castillo, o el santuario Kusado Inari, algo más alejado. Junto a este último se encuentra el templo Myoo-in, con una pagoda realmente llamativa.
- Tiempo recomendado: medio día, normalmente combinado con Tomonoura; aunque si te paras en todos sus rincones, puede dar de sí para un día completo.
- Cómo llegar: shinkansen hasta Fukuyama, y después desplazamientos internos en autobús urbano si quieres alejarte de la zona de la estación.
- Estación de referencia: Fukuyama (福山駅).
- Duración aproximada: unos 25 minutos en tren bala desde Hiroshima.
Tomonoura: puerto de película
Tomonoura es un pequeño puerto pesquero cargado de atmósfera, con un faro de piedra muy pintoresco, casas tradicionales frente al mar y callejuelas que conservan el ambiente del periodo Edo.
El pueblo ha inspirado obras de ficción tan conocidas como la película «Ponyo» de Studio Ghibli y ha sido escenario de rodaje de películas internacionales como «The Wolverine», algo que se nota en la cantidad de fotografías de rodajes y carteles que verás en algunos locales.
A nivel gastronómico, Tomonoura presume de limones locales, pescado fresco y el licor homeishu, una bebida tradicional que muchos viajeros prueban aquí por primera vez. Un paseo por el puerto con una bebida en la mano sabe a gloria tras unas horas de turismo.
Desde el muelle salen pequeños ferris hacia la isla de Sensuijima, situada a solo 5 minutos, donde puedes disfrutar de caminos sencillos, playas tranquilas y miradores. En el propio Tomonoura no faltan templos con vistas, como Fukuzen-ji o Enpuku, además del santuario Nunakuma y otros rincones con encanto.
- Tiempo recomendado: medio día si lo combinas con Fukuyama; si te lo tomas con calma y añades Sensuijima, puedes llenar día completo o incluso hacer noche.
- Cómo llegar: shinkansen hasta Fukuyama y autobús desde allí hasta Tomonoura (parada Tomo-ko).
- Estaciones y paradas de referencia: Fukuyama (福山駅) y Tomo-ko (鞆港).
- Duración aproximada: alrededor de 1 hora y 15 minutos en total.
Excursiones sencillas y combinables
Además de las salidas «grandes», hay varios destinos cercanos a Hiroshima ideales para medio día, perfectos para completar jornadas más relajadas o para enlazar con otras ciudades.
Mihara: un castillo integrado en la estación
Mihara llama la atención por un detalle muy curioso: las ruinas de su antiguo castillo están integradas en la propia estación de shinkansen, creando una estampa única en la que conviven restos de murallas de piedra y trenes bala a toda velocidad.
La ciudad es popular por sus platos a base de pulpo, especialmente el takomeshi, un arroz con pulpo muy sabroso que conviene probar en alguno de los pequeños restaurantes cerca de la estación.
Si dispones de más tiempo, a las afueras se encuentra el templo Buttsu-ji, un complejo zen rodeado de bosques que se vuelve espectacular en otoño, cuando el color de los arces transforma el paisaje.
- Tiempo recomendado: medio día, que se suele completar continuando hacia Ikuchijima o Okunoshima.
- Cómo llegar: shinkansen o tren local hasta Mihara.
- Estación de referencia: Mihara (三原駅).
- Duración aproximada: 25 minutos en shinkansen o unos 75 minutos en tren local.
Otake y el Simose Art Museum
Otake se ha colado en muchas rutas gracias al Simose Art Museum, diseñado por el arquitecto Shigeru Ban. El complejo destaca por sus galerías coloridas que parecen flotar sobre láminas de agua frente al mar, creando un juego visual muy potente.
Es una visita pensada para amantes del arte y de la arquitectura contemporánea, ideal si te apetece algo diferente a templos y castillos. El edificio en sí ya justifica el desplazamiento.
- Tiempo recomendado: medio día centrado en el museo.
- Cómo llegar: tren JR hasta Otake o Kuba y luego autobús local Koikoi Bus hasta la parada Yume Town. Desde Otake hay autobuses lanzadera gratuitos directos al museo.
- Estaciones y paradas de referencia: Otake (大竹駅), Kuba (玖波駅) y Yume Town (ゆめタウン).
- Duración aproximada: 40-45 minutos de tren, más 10 minutos en lanzadera o unos 20 en bus local.
Miyoshi y su museo de yokai
Miyoshi ofrece una experiencia muy distinta a la típica postal japonesa, centrada en el folclore de los yokai, esas criaturas sobrenaturales tan presentes en la cultura popular del país.
Aquí se encuentra el Miyoshi Mononoke Museum (Yumoto Koichi Memorial Japan Yokai Museum), considerado el primer museo de Japón dedicado íntegramente a los yokai, inaugurado en 2019. Exposiciones, ilustraciones y objetos permiten sumergirse en este mundo de espíritus y monstruos tradicionales.
La zona también es conocida por sus bodegas de vino y por la pesca con cormoranes en el río Basen, una tradición que se practica en verano y que recuerda a la de ciudades como Gifu o Iwakuni.
- Tiempo recomendado: medio día suele ser suficiente para el museo y un paseo; algo más si te interesa en profundidad el tema del vino.
- Cómo llegar: highway bus (autobús rápido) o tren de la línea JR Geibi hasta Miyoshi.
- Estación de referencia: Miyoshi (三次駅), donde llegan tanto trenes como autobuses.
- Duración aproximada: alrededor de 1 hora y 30 minutos en autobús, o entre 1 hora y 20 minutos y 1 hora y 50 minutos en tren según el servicio.
Etajima: olivos, bicis e historia naval
La isla de Etajima combina paisaje costero tranquilo, olivares y pasado militar. Visualmente recuerda casi al Mediterráneo por su producción de aceite de oliva y el aspecto de algunas laderas.
Su lugar más emblemático es la Academia Naval de Japón, un complejo de ladrillo rojo de inspiración europea que se puede visitar en tours guiados, muy interesante para amantes de la historia moderna.
Etajima se presta mucho al cicloturismo, ya que las carreteras costeras son relativamente tranquilas y permiten bordear la isla admirando el mar Interior de Seto sin grandes agobios de tráfico.
- Tiempo recomendado: medio día si vas centrado en la Academia Naval, más si añades ruta en bicicleta.
- Cómo llegar: ferry desde el puerto de Hiroshima hasta alguno de sus puertos principales.
- Puertos de referencia: Koyo (小用港) y Kirikushi (切串港).
- Duración aproximada: 20-30 minutos de ferry, a los que hay que sumar el tranvía desde el centro de Hiroshima hasta el puerto.
Ikuchijima: arte en mármol y limones
Ikuchijima, parte de la ruta ciclista Shimanami Kaido, es una isla sorprendente que mezcla arte contemporáneo, templos llamativos y una producción enorme de limones.
El templo Kosanji es su gran reclamo: un conjunto moderno en el que muchos edificios son réplicas o reinterpretaciones de templos y santuarios famosos de otras partes de Japón, como el Toshogu de Nikko o el Byodo-in de Uji, creando una especie de «parque temático» religioso muy particular.
En la parte alta del templo se encuentra Miraishin no Oka, la «Colina de la Esperanza», un jardín escultórico de mármol blanco de Carrara que ocupa unos 5000 m² y contrasta de forma espectacular con el azul del mar y el cielo del Seto.
Como colofón, la isla está llena de productos derivados del limón: helados, postres y bebidas con cítricos locales que vienen de maravilla en un día caluroso.
- Tiempo recomendado: medio día para templo y colina, que suele combinarse con un rato en Mihara.
- Cómo llegar: shinkansen hasta Mihara y ferry posterior hasta el puerto de Setoda en Ikuchijima.
- Puerto de referencia: Setoda (瀬戸田港).
- Duración aproximada: alrededor de 1 hora y 15 minutos, dependiendo de la coordinación tren-ferry.
Excursiones más lejanas en shinkansen desde Hiroshima
La enorme ventaja de tener una estación de tren bala en Hiroshima es que amplía muchísimo el abanico de excursiones posibles, incluso a ciudades que por sí solas justificarían varios días de estancia.
Aunque en una sola jornada no puedas verlo todo, estas escapadas son muy útiles si ya conoces parte de esas ciudades de otros viajes, o si quieres hacer una «toma de contacto» sin cambiar de alojamiento.
Kioto y Osaka en un día
Kioto y Osaka están a aproximadamente hora y media de Hiroshima en shinkansen, de modo que es factible ir y volver en el día. Evidentemente, no da tiempo a cubrirlas en profundidad, pero sí para revisar algún barrio o templo que se te quedara pendiente en otro viaje.
Kurashiki y su barrio de canales
Kurashiki es célebre por el barrio histórico de Bikan, con canales flanqueados por sauces, almacenes de paredes blancas reconvertidos en tiendas y cafeterías, y paseos en barca que permiten ver el casco antiguo desde el agua.
La ciudad también alberga el Museo Ohara, la primera gran colección privada de arte occidental en Japón, y la Kurashiki Denim Street, reflejo de la importancia del denim en la industria local. Desde Hiroshima se tarda alrededor de una hora combinando shinkansen y tren local.
Okayama y los jardines Korakuen
Okayama es famosa por los jardines Korakuen, considerados uno de los tres jardines paisajísticos más bellos de Japón. Césped, estanques, casas de té y caminos perfectamente cuidados forman una estampa preciosa en cualquier estación.
Junto al jardín se eleva el castillo de Okayama, de muros negros y reconstruido tras la guerra, que añade un buen telón de fondo a las vistas del río. En shinkansen, desde Hiroshima se tardan apenas 35 minutos.
Castillo de Bitchu-Matsuyama
El castillo de Bitchu-Matsuyama es uno de los pocos castillos originales que quedan en Japón y el único de los 12 que se sitúa en montaña. Para llegar desde Hiroshima hay que hacer escala en Okayama y tomar luego un tren a Bitchu-Takahashi, en un trayecto total de unos 80 minutos.
Lo habitual es dedicar medio día al castillo y medio día a Okayama, combinando así naturaleza, historia y jardines en una sola excursión larga.
Himeji: castillo y monte Shosha
Himeji se ha ganado a pulso la fama de tener el castillo más espectacular de Japón, Patrimonio de la Humanidad y uno de los mejores ejemplos de arquitectura feudal conservada. El conjunto de torres encaladas es impresionante desde cualquier ángulo.
Muy cerca se encuentran los jardines Koko-en, ideales para completar la visita. Algo más alejado, en el monte Shosha, está el templo Engyoji, accesible en teleférico y bus, con edificios de madera que han aparecido también en rodajes de cine. Desde Hiroshima en shinkansen se tarda aproximadamente una hora.
Fukuoka: capital del tonkotsu ramen
Fukuoka rara vez se plantea como excursión desde Hiroshima, pero el shinkansen la sitúa a poco más de una hora, por lo que es totalmente viable ir a pasar el día, sobre todo si eres muy fan del tonkotsu ramen.
La ciudad está llena de yatai (puestos callejeros) y barrios con muchísima vida, y aunque un día se queda corto, puedes aprovechar para comer bien, pasear por el centro y quizás acercarte a algún santuario cercano.
Naoshima: isla del arte
Naoshima, la isla del arte contemporáneo, es una excursión más exigente en logística, pero técnicamente viable desde Hiroshima si madrugas y planificas muy bien horarios.
El trayecto típico combina shinkansen hasta Okayama, tren local hasta Uno y ferry a Naoshima, rondando unas 2 horas y 15 minutos. Ya en la isla, el gran atractivo son las instalaciones de arte al aire libre (como las calabazas de Yayoi Kusama) y museos como el Chichu Art Museum.
Hagi: ciudad samurái
Hagi es una joya para amantes de la historia samurái, con barrios enteros de antiguas residencias, calles con muros de barro y talleres de cerámica Hagi-yaki, muy valorada en la ceremonia del té.
Junto al mar se conservan las ruinas del castillo y varios templos donde están enterrados señores feudales, lo que añade aún más interés histórico. La ruta desde Hiroshima suele combinar shinkansen hasta Shin-Yamaguchi y bus posterior, con tiempos totales de entre 1 hora y 45 minutos y 2 horas y 15 minutos.
Tsuwano: canales con carpas y santuario en la colina
Tsuwano, llamada a veces la pequeña Kioto de la región de San’in, es un pueblo tranquilo con canales de agua cristalina junto a las calles, poblados de carpas koi de colores.
El gran icono de la localidad es el santuario Taikodani Inari, al que se llega cruzando una larga secuencia de puertas torii que suben por la ladera de la montaña. Desde las ruinas del castillo, en lo alto, se obtienen vistas magníficas del valle. Llegar desde Hiroshima implica shinkansen y tren limited express, en un total de alrededor de 1 hora y 45 minutos.
Masuda y los jardines de Sesshu
Masuda es un destino minoritario, perfecto si te interesa la estética zen. Allí destacan los jardines de los templos Iko-ji y Manno-ji, diseñados por Sesshu, uno de los grandes maestros del paisajismo y la pintura de tinta en Japón.
Además, hay un museo conmemorativo dedicado a su figura, donde se puede profundizar en su obra y en la filosofía detrás de estos jardines. Se tarda unas 2 horas y 10 minutos desde Hiroshima, combinando shinkansen y tren limited express.
Como ves, montar una base en Hiroshima te abre un abanico enorme de excursiones, desde islas llenas de conejos o arte contemporáneo hasta barrios samuráis, puertos de cuento, castillos de primera fila y ciudades gastronómicas. Con un buen mapa, un ojo puesto en los horarios de trenes y ferris, y ganas de moverte, podrás exprimir al máximo cada día sin ir cargado con la maleta, disfrutando de uno de los rincones más variados y fascinantes del Japón occidental.
