- El campo de lava de Holuhraun se originó principalmente por una masiva erupción de fisura entre 2014 y 2015 vinculada al sistema volcánico de Bárðarbunga.
- Su ubicación en las Tierras Altas exige el uso obligatorio de vehículos 4x4 homologados para carreteras F y visitas preferiblemente entre julio y septiembre.
- El entorno se caracteriza por un contraste visual extremo entre las llanuras de lava negra y los ríos glaciares trenzados, siendo un destino top para la fotografía.
Si buscas un lugar que te haga sentir como si hubieras aterrizado en otro planeta, Holuhraun es, sin duda, tu sitio. Este inmenso campo de lava, situado en el corazón de las Tierras Altas islandesas, es el resultado de una fuerza telúrica brutal que ha moldeado el paisaje norte del glaciar Vatnajökull, creando un escenario donde la roca negra y el hielo se dan la mano de una forma casi surrealista.
No es solo un montón de piedras volcánicas; es un testimonio vivo de la actividad geológica de la isla. Para los que aman la aventura y no les importa alejarse de las rutas más trilladas, visitar esta zona es una experiencia que te deja sin palabras, aunque requiere planificación y el equipo adecuado para no acabar atrapado en medio de la nada, ya que el terreno es tan imponente como traicionero.
Geología y la erupción de 2014
Holuhraun se encuentra en la extensión norte de las fisuras volcánicas que se desplazan hacia el noreste del volcán Bárðarbunga. Su suelo es una mezcla de flujos de lava y depósitos aluviales volcánicos. Una característica crítica de esta zona es el riesgo de jökulhlaups, que no son otra cosa que inundaciones glaciares repentinas provocadas por los volcanes subglaciales cercanos, como el propio Bárðarbunga y el Grímsvötn.
Aunque ya existía un flujo de lava previo desde 1797, el paisaje cambió radicalmente la madrugada del 29 de agosto de 2014. Se produjo una erupción de fisura masiva debido a una intrusión magmática. Lo que empezó como una grieta de 600 metros acabó extendiéndose hasta los 1,5 kilómetros en apenas dos días. La lava avanzó con una rapidez pasmosa, cubriendo 10,8 km² en muy poco tiempo y alcanzando el río Jökulsá á Fjöllum, a unos 11 kilómetros de distancia.
Esta erupción, que terminó en febrero de 2015, creó un campo de lava de unos 85 kilómetros cuadrados, siendo el más grande visto en Islandia en siglos. A diferencia de la famosa erupción del Eyjafjallajökull, aquí no hubo nubes de ceniza que paralizaran los aviones porque la lava no surgió bajo el hielo, aunque sí hubo una emisión masiva de dióxido de azufre que afectó la calidad del aire en el este del país.
Cómo llegar y consejos prácticos

Llegar a Holuhraun no es precisamente pasear por el parque. Está en una zona remota y el acceso es complicado. La única forma realista de alcanzar el sitio es a través de una carretera de grava sin nombre que se desvía de la ruta F910. Es absolutamente imprescindible disponer de un vehículo 4×4 aprobado para las carreteras F de Islandia, ya que los cruces de ríos y el terreno irregular harían que un coche normal se quedara en el camino en un abrir y cerrar de ojos.
En cuanto al calendario, la ventana de oportunidad es muy estrecha. Lo ideal es ir desde mediados de julio hasta principios de septiembre, que es cuando la nieve ha retrocedido y las condiciones permiten el paso. Si te decides por una excursión guiada, muchas parten desde el lago Mývatn, atravesando el parque natural de Herðubreiðarlindir y pasando por zonas donde la NASA entrenó a sus astronautas para la misión Apolo XI.
El Mirador de Holuhraun y la fotografía
Para los amantes de la cámara, el mirador es el Santo Grial. Si vienes desde la cabaña Dreki, conduces hacia el sur por Austurleið y, tras pasar el lago Dyngjuvatn, giras a la izquierda hacia el río Jökulsá. Desde allí, tienes una vista privilegiada de las llanuras de lava ennegrecidas contrastando con los ríos glaciares trenzados, una imagen que es el sueño de cualquier fotógrafo.
- La hora dorada: Es el momento clave para resaltar las texturas de la lava y dar volumen al paisaje.
- Días nublados: Son perfectos para lograr composiciones abstractas y colores más saturados.
- Uso de drones: Es la mejor herramienta para captar la escala real del terreno, aunque se recomienda usar filtros ND para combatir la luz intensa.
A nivel de composición, lo más impactante es buscar tomas cenitales donde la lava negra se encuentre con el agua helada, creando líneas guía naturales con los canales del río que llevan la mirada hacia las montañas distantes.
Entorno y puntos de interés cercanos

Holuhraun no está solo en el mapa. A unos 15 kilómetros al norte se encuentra la caldera de Askja, donde puedes visitar los cráteres de Vikraborgir y bañarte en las aguas geotermales del lago Viti. También destaca el cañón de Drekagil, conocido como el cañón de los dragones, famoso por sus formaciones rocosas fuera de lo común.
Hacia el sur, el glaciar Dyngjujökull, parte del colosal Vatnajökull, domina el horizonte. Además, el río Jökulsá á Fjöllum, que recibe gran parte del agua de esta zona, alberga a Dettifoss, la cascada más potente de Europa, un lugar que complementa perfectamente cualquier viaje por el norte de la isla.
Este rincón de Islandia es un recordatorio constante de que la Tierra sigue viva y en movimiento. Desde la imponente masa de basalto recién enfriada hasta los ríos que serpentean entre la ceniza, el conjunto forma un ecosistema volcánico único donde la naturaleza salvaje manda y el ser humano es solo un observador privilegiado que debe moverse con respeto y cautela por estas tierras altas.