Casa rural Dosterras en el Priorat entre viñedos: historia, vino y naturaleza

Última actualización: 17 mayo 2026
Autor: Isaac
  • Masía indiana del siglo XIX, creada por Juan de la Fuente, convertida en casa rural con una fuerte vinculación histórica y cultural.
  • Refugio tradicional de artistas y cantautores, hoy espacio de calma e inspiración en pleno Priorat.
  • Dosterras Wine Garden ofrece masía, árbol centenario, Fusta i Foc y Celler Dosterras como espacios polivalentes entre viñedos.
  • Entorno privilegiado con vistas a la Sierra de Llaberia y experiencias enoturísticas completas ligadas al territorio.

Casa rural entre viñedos en el Priorat

Imaginar una casa rural entre viñedos en pleno Priorat, donde el silencio solo se rompe por el viento entre las cepas y alguna conversación relajada con una copa de vino en la mano, es mucho más que una escapada: es una forma de desconectar del ritmo diario. En este entorno se enmarca la esencia de Dosterras, un espacio singular que combina historia, vino y naturaleza en un escenario realmente único.

En esta guía vas a encontrar una descripción muy completa de lo que ofrece la casa rural Dosterras en el Priorat entre viñedos, cómo es su entorno, qué hace especial a la finca, cómo son los espacios disponibles para eventos y estancias, y por qué se ha convertido en punto de encuentro de personas que buscan inspiración, tranquilidad y experiencias auténticas ligadas al mundo del vino.

Una masía con alma del siglo XIX

La historia de la finca se remonta a principios del siglo XIX, cuando se levantó la antigua Mas Figueres, una construcción de estilo indiano que refleja la huella de quienes regresaban de América con nuevas ideas y gustos arquitectónicos. No estamos ante una casa rural cualquiera, sino ante un edificio con carácter propio, marcado por su pasado y por las personas que lo habitaron.

Este edificio fue impulsado por el científico Juan de la Fuente, figura clave en el origen de la masía. Su visión fue más allá de una residencia agrícola: creó un lugar pensado para el descanso, el estudio y la contemplación del paisaje. Ese espíritu de refugio intelectual y creativo se ha mantenido con el paso de las décadas.

La arquitectura indiana de Mas Figueres se deja ver en detalles como la volumetría de la casa, la distribución de los espacios y la forma en la que se abre al entorno, aprovechando la luz natural y las vistas a los viñedos. Es un edificio que respira historia, pero que hoy se adapta a las necesidades de los viajeros actuales sin perder su personalidad.

Desde sus orígenes, la masía ha sido mucho más que una vivienda rural tradicional. Su condición de refugio alejado del bullicio hizo que muchos visitantes la eligieran como lugar donde retirarse durante temporadas, especialmente creadores que buscaban un ambiente tranquilo para trabajar y descansar.

La combinación de su carga histórica, su arquitectura singular y su enclave natural explica por qué, con el tiempo, Mas Figueres se ha consolidado como un espacio con identidad propia en el corazón del Priorat, manteniendo ese equilibrio entre casa rural, masía histórica y punto de encuentro para amantes del vino.

Masía rural con viñedos en el Priorat

Refugio de artistas, cantautores e inquietos

Uno de los rasgos más especiales de esta casa rural es que, desde su construcción, fue un auténtico refugio para artistas y cantautores. No se trataba solo de un lugar para dormir, sino de un espacio donde encontrar calma, inspiración y tiempo para crear sin distracciones.

La tranquilidad del entorno, el horizonte plagado de viñas y la sensación de estar ligeramente aislado, pero bien conectado, han hecho que muchos creadores eligieran esta masía como escondite temporal. Allí podían escribir, componer o simplemente pensar, aprovechando una atmósfera que invita a bajar revoluciones.

Este carácter bohemio y creativo se percibe todavía hoy en la forma en la que se vive la finca: no es un alojamiento de paso sin alma, sino un lugar al que se viene a estar, a saborear el tiempo y a disfrutar de pequeños detalles como los atardeceres sobre los viñedos o una conversación larga a la luz de las velas.

Quien se aloja aquí o celebra un encuentro en Dosterras suele buscar algo más que un simple fin de semana fuera de casa. El Priorat y Dosterras atraen a personas con ganas de experiencias auténticas, de reconectar con la naturaleza, de dedicarse un rato a sí mismas o de compartir momentos especiales con su grupo más cercano.

Ese poso cultural y artístico sigue muy presente, convirtiendo la masía y sus alrededores en un escenario perfecto para retiros creativos, encuentros íntimos, sesiones fotográficas y eventos con un toque diferente, alejados de lo convencional.

Dosterras Wine Garden: una casa rural rodeada de viñedos

El corazón actual del proyecto es Dosterras Wine Garden, un espacio abierto entre viñedos que rodean la masía y que definen la experiencia desde el primer momento. Aquí la viña no es solo decorado: es parte de la forma de entender la estancia y el paisaje.

La finca se encuentra en un entorno privilegiado, con vistas espectaculares hacia el parque natural de la Sierra de Llaberia. Esa panorámica hace que cada rincón gane fuerza: desayunar mirando las montañas, pasear entre cepas al atardecer o simplemente sentarse a contemplar cómo cambia la luz a lo largo del día.

Ese contacto directo con el viñedo permite disfrutar de la zona de una manera muy sensorial. Los tonos de la vid cambian con las estaciones: verdes intensos en primavera, matices dorados y rojizos en otoño, ramas retorcidas en invierno… Cada visita a Dosterras ofrece una imagen diferente del mismo paisaje.

La filosofía de este Wine Garden pasa por integrar la actividad enológica con la experiencia de alojamiento y eventos. No se trata solo de tener viñedos alrededor, sino de poder conocer el trabajo en la finca, los vinos del celler y la manera en la que el territorio se expresa en cada botella.

Por eso, muchas estancias y celebraciones se combinan con catas, visitas al viñedo o al propio Celler Dosterras, creando una propuesta muy completa para quienes quieren descubrir el Priorat desde dentro, con calma y sin prisas.

Espacios polivalentes para eventos con encanto

Uno de los grandes atractivos de la casa rural Dosterras en el Priorat entre viñedos es la variedad de áreas en las que se pueden organizar actividades y celebraciones. Se trata de un conjunto de espacios polivalentes que se adaptan a distintos formatos de grupo y tipo de evento.

En primer lugar está la Masía, que actúa como eje central de la finca. Su arquitectura tradicional, sus muros con historia y su conexión directa con el exterior ofrecen un ambiente cálido y acogedor, perfecto para encuentros familiares, pequeñas reuniones o estancias de fin de semana con amigos.

En el entorno inmediato de la casa destaca un árbol centenario que se ha convertido en punto icónico del lugar. Bajo su sombra se pueden celebrar ceremonias íntimas, pequeños conciertos acústicos, catas comentadas o simplemente disfrutar de un rato tranquilo al aire libre. Ese árbol funciona casi como símbolo de la estabilidad y la trayectoria de la finca.

Otro de los espacios clave es el restaurante y wine bar al aire libre, conocido como Fusta i Foc. Este rincón combina gastronomía y vino en un formato desenfadado, con mesas al aire libre, ambiente relajado y una propuesta pensada para disfrutar del producto local, de los vinos de la zona y del buen tiempo siempre que acompaña.

La madera, el fuego y los materiales naturales marcan la estética de Fusta i Foc, generando un escenario ideal para comidas y cenas de grupo, celebraciones especiales o maridajes entre platos y vinos del Priorat. Al estar integrado en el entorno, la sensación es de estar comiendo literalmente entre las cepas.

El Celler Dosterras y sus vinos

Completando el conjunto se encuentra el Celler Dosterras, la bodega de la finca, donde se elaboran vinos procedentes tanto de los viñedos propios como de parcelas cercanas. Esta conexión directa entre la viña, la bodega y la casa rural proporciona una experiencia enológica redonda.

La gama de vinos del celler se caracteriza por expresar el carácter del Priorat y de las parcelas que rodean la finca, con especial atención al trabajo en campo, a la selección de la uva y a una elaboración que respeta la identidad de la zona. Cada referencia suele contar una parte de la historia del territorio.

Quienes visitan la casa rural tienen la posibilidad de descubrir de primera mano estos vinos, ya sea a través de catas guiadas, visitas a la bodega o degustaciones más informales durante las comidas y cenas en Fusta i Foc o en los espacios exteriores.

Esta cercanía entre alojamiento y bodega hace muy cómodo organizar experiencias enoturísticas completas: paseo por el viñedo, explicación del trabajo en la finca, visita a las instalaciones del Celler Dosterras y cata final comentada. Todo sin necesidad de desplazamientos largos y con el valor añadido de poder dormir en la misma propiedad.

La excepcional calidad de los vinos de Dosterras, junto con el encanto de la masía y del entorno natural, posiciona a este enclave como una referencia para quienes buscan una escapada enológica auténtica en el Priorat, lejos de propuestas demasiado masificadas.

Un escenario perfecto para diseñar el evento de tus sueños

Gracias a la variedad de espacios disponibles, Dosterras Wine Garden permite diseñar eventos prácticamente a medida, adaptándose tanto al número de asistentes como al estilo de la celebración. Desde bodas íntimas a encuentros corporativos pequeños, retiros creativos o aniversarios familiares, las opciones son muy flexibles.

La Masía ofrece estancias con encanto para grupos reducidos, mientras que los exteriores, con el árbol centenario y las zonas ajardinadas, son ideales para ceremonias civiles, cócteles al aire libre o actividades de team building que aprovechen el contacto con la naturaleza.

Fusta i Foc, con su concepto de restaurante y wine bar exterior, se convierte en el lugar perfecto para comidas desenfadadas, menús de celebración o catas maridadas. El aire libre, la luz natural y las vistas a los viñedos añaden un plus difícil de encontrar en otros lugares más urbanos.

Por su parte, el Celler Dosterras permite incorporar una vertiente enológica muy marcada a cualquier evento: presentación de productos, catas privadas, recorridos guiados por la bodega o incluso pequeños conciertos o charlas rodeados de barricas, siempre que el formato lo permita y se organice de forma adecuada.

La clave está en que todos estos espacios se pueden combinar entre sí. Es posible celebrar una ceremonia bajo el árbol centenario, seguir con un cóctel entre viñedos, continuar con una cena en Fusta i Foc y terminar con una cata especial o una visita al celler. De esta forma, cada evento se convierte en una experiencia completa y muy personal.

Entorno natural privilegiado: el Priorat y la Sierra de Llaberia

Además de la propia finca, uno de los grandes motivos para elegir la casa rural Dosterras es su ubicación en pleno Priorat, una de las regiones vitivinícolas más carismáticas de Cataluña. Aquí el paisaje se caracteriza por colinas, bancales de viña, suelos de pizarra (la famosa llicorella) y pueblos con un encanto muy particular.

La vista se abre desde la finca hacia el parque natural de la Sierra de Llaberia, un macizo montañoso que ofrece rutas de senderismo, miradores y rincones para quienes disfrutan caminando o simplemente observando la naturaleza. Esta proximidad permite combinar la estancia en Dosterras con excursiones y actividades al aire libre.

El clima mediterráneo, con veranos calurosos e inviernos suaves, refuerza la sensación de estar en un lugar pensado para vivir puertas afuera durante buena parte del año. Desayunos en la terraza, paseos entre viñas, cenas bajo las estrellas… la vida en el exterior es parte central de la experiencia.

Para quienes llegan desde la ciudad, el contraste es evidente: el silencio, la ausencia de tráfico y la oscuridad del cielo nocturno permiten recuperar sensaciones que a menudo se pierden en entornos urbanos. Es un sitio muy adecuado para descansar, recargar pilas y reconectar con un ritmo más pausado.

La comarca ofrece también una rica cultura gastronómica y vinícola, con otros cellers, restaurantes de cocina local, pequeños productores y mercados donde descubrir productos autóctonos. Todo ello convierte una escapada a Dosterras en un viaje completo por el territorio, más allá de la propia finca.

Privacidad, comodidad y atención al visitante

Más allá del entorno y de la historia, la experiencia en una casa rural como Dosterras se apoya en la tranquilidad y la sensación de estar en un espacio cuidado. La masía y sus alrededores se han acondicionado para ofrecer comodidad sin perder su carácter rústico y auténtico.

Los espacios interiores buscan mantener la esencia de la casa original al mismo tiempo que proporcionan las comodidades que se esperan en una escapada actual: zonas comunes acogedoras, habitaciones agradables y rincones donde poder leer, trabajar de forma puntual o simplemente desconectar.

En el exterior, tanto las áreas ajardinadas como las terrazas y zonas de paso entre viñedos están pensadas para que el visitante pueda moverse con libertad y encontrar su propio rincón favorito: una mesa junto a la masía, un banco bajo el árbol centenario o una silla con vistas a la Sierra de Llaberia.

La atención al viajero se orienta a que cada estancia resulte lo más personalizada posible. La flexibilidad en horarios, actividades y organización de eventos suele ser un punto a favor para grupos y parejas que buscan algo más adaptado a sus gustos y necesidades que un alojamiento estándar.

Todo esto se suma a la sensación de estar en una casa con historia, rodeada de viñedos y con una fuerte conexión con el mundo del vino, lo que hace que la experiencia en Dosterras sea especialmente memorable para amantes del enoturismo, la naturaleza y la calma.

Al final, la casa rural Dosterras en el Priorat entre viñedos representa la unión de pasado, vino, paisaje y vivencias compartidas en un mismo lugar. Su origen en el siglo XIX, su etapa como refugio de artistas, la transformación en Wine Garden con espacios polivalentes, la presencia del Celler Dosterras y las vistas a la Sierra de Llaberia conforman una propuesta muy completa para quien busca algo auténtico, sin masificaciones y con mucha personalidad en uno de los territorios vinícolas más singulares de Cataluña.

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